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En muchas ocasiones, las cicatrices pueden evolucionar hacia una condición llamada adherencias, que es cuando el tejido cicatricial se une anormalmente a estructuras vecinas, creando rigidez y limitación en el movimiento.
Esta condición es común después de cirugías, especialmente cuando la cicatrización involucra la fibrosis postquirúrgica, un tipo de cicatriz más densa que puede generar una tensión anormal en los tejidos circundantes.
Otro tipo de cicatrices son las producidas por las quemaduras de segundo grado o superiores, y la episotomía o desgarros que se pueden hacer o producir en el periné de una mujer durante el parto.
Las adherencias son formaciones de tejido cicatricial que se desarrollan cuando el cuerpo intenta sanar después de una lesión o cirugía. Este tejido se puede pegar a estructuras internas como músculos, tendones, nervios y órganos, lo que puede interferir con su función normal.
Las adherencias son muy habituales en cualquier cirugía, aunque sea muy pequeña, por ejemplo las dermatológicas de 2 o 3 puntos solamente, pero más comunes después de ciertos tipos de cirugías, tales como:
Aunque la cicatrización es un proceso necesario para la recuperación, la formación de adherencias puede generar múltiples problemas si no se maneja adecuadamente.
Otro tipo de cicatrices son las producidas por las quemaduras de segundo grado o superiores, es decir, aquellas que afectan a la capa intermedia de la piel o dermis. Afectan a los anejos cutáneos (pelo y glándulas), que resultan esenciales para el proceso de reparación de una herida. Las de primer grado, donde se lesiona la capa superficial de la piel, la epidermis, no dejan cicatriz.
La episiotomía es el corte que se hace con tijeras o bisturí en el periné de una mujer durante el parto para facilitar la salida del bebé. El desgarro, por otro lado, es la laceración que puede producirse con el paso del bebé durante su expulsión.
La episiotomía o el desgarro son cortes que afectan de forma directa el suelo pélvico: el conjunto de músculos y ligamentos que sujeta los órganos internos del abdomen, como los aparatos digestivo, urinario y reproductor. El suelo pélvico es el responsable, entre otras cosas, de controlar la continencia urinaria y anal además de tener un papel primordial en la respuesta sexual como la sensación del orgasmo femenino.
Tras una herida como ésta, el suelo pélvico va a precisar cuidados para lograr recuperarse por completo, de forma que pueda recuperar sus funciones sin problema.
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